domingo, 12 de mayo de 2013
Retroceso.
Hola. Solo quería decir que... bueno, que creo que me está volviendo a ocurrir. Creo que estoy volviendo a sentirme acorralada. La sensación se reduce a un continuo: NECESITO SALIR DE AQUÍ. Sí, sé lo que estás pensando amigo, que es lo de siempre, que pasará, y probablemente... qué diablos, no tienes razón. Esto está convirtiéndose en un infierno por el que jamás me jugaría el cuello, en un continuo querer y no poder, en un pozo con fondo. ¿Puedes sentirte irremediablemente sola aún estando rodeada de gente maravillosa? Evidentemente sí, sino yo ya habría desaparecido hace tiempo. La verdadera dificultad está en aprender a vivir con ello. En aprender a amar cada milímetro de ese odio que te corroe y lo tergiversa todo.
Solo me pregunto porqué no puedo vivir sin él si no lo soporto, ¿porqué se empeña en quererme si lo trato mal? ¿porqué tiene que saber que soy sumamente débil?. Una voz interior me dice que debería quererlo, pero por otra parte parece una carga insoportable, un muro inexpugnable. Decís que me ama, pero yo solo veo ansiedad en sus ojos cada vez que lo odio por quererme, y ahora, solo me queda esperar a esta dulce agonía que oprimirá mi pecho sin piedad.
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